¿Hacia dónde nos dirigimos?


Miras esa veleta, es discreta y callada, observas que por ella han pasado años, meses y días; días de lluvia, de sol, de nieve, de granizo, de viento, de calor, de frío y te das cuenta que todo ello lo ha traído el tiempo. El paso del tiempo, dicen unos que el tiempo todo lo arregla, otros que el tiempo hace progresar, mejorar y crecer, también unos cuantos viven esperando a que pase algo, cuando se dan cuenta, lo único que les ha pasado ha sido la vida… Incluso aquel que dice no tener nada sí tiene, tiene el tiempo. 

El tiempo lo borra todo y no borra nada, el paso del tiempo mata sueños como diría Paulo Coelho, dijo Mario Benedetti que el tiempo es relativo pues cinco minutos bastan para soñar toda una vida. Chaplin dijo una vez que el tiempo es el mejor autor, siempre encuentra finales perfectos, Cervantes nos lo dejo claro: ‘confía en el tiempo, que suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades’, un viejo refrán nos indica siempre que el tiempo es oro; pues nada más lejos de la realidad el tiempo lo es todo. Marca nuestro camino, el camino exacto o inexacto, pero, nos marca el rumbo hacia el que nos dirigimos, nos hace llegar a nuestra meta si durante el camino hemos sido perseverantes y virtuosos, o incluso nos aparta del camino, nos echa, nos expulsa para tomar otros. 

Vuelvo a observar esa veleta, mi veleta, la veleta de la casa de mi querido pueblo, me informa si el viento viene del norte, del sur, del este o del oeste; me doy cuenta que no me indica hacia dónde me dirijo, hacia donde me muevo, pues eso solo lo sabe el tiempo, el futuro, lo que está por llegar, lo único que se es que estoy en el camino, y yo tengo entre mis manos mi futuro. No hay nada más bonito que el camino de la vida. 
A.Salavert